Aspecto general del retablo, antes de efectuar los tratamientos de conservación y restauración
La cata muestra la policromía original Efecto destructivo de los insectos xilófagosLevantamiento de la capa pictórica producido por la rigidez de los estucos aplicados en una intervención anterior
Oxidación de las purpurinas
A simple vista nos encontramos ante un retablo perteneciente al rico patrimonio histórico-artístico español. El retablo de la Iglesia de Santa María de Bardaos no es solamente un bien patrimonial único y singular, es sobre todo, un testigo de la cultura del siglo XVIII, que con su permanencia física mantiene y mantendrá vivas a todas las personas que participaron en su creación: tallistas, ebanistas, escultores, carpinteros, pintores, doradores... y al resto cuyas experiencias culturales, sociales y religiosas giraron en torno a él.
Su creación supuso un gran esfuerzo, trabajo y coste económico, el mismo esfuerzo que actualmente realiza la parroquia de Bardaos para recuperarlo. Pero...¡aquí está! y gracias a todas y a todos, el Retablo Principal de la Iglesia, seguirá teniendo una vida más, convirtiéndose en el legado que siempre nos unirá.
Los cambios traen aires innovadores, experiencias nuevas...unas veces nos producen beneficios y otras nos perjudican. Lo curioso de los trabajos de conservación y restauración, es que conllevan cambios, pero siempre producen beneficios, porque se basan siempre en la conservación y en la recuperación de los elementos originales de los bienes culturales.
Los trabajos de conservación y restauración que hemos llevado a cabo en el año 1921 han devuelto al retablo su aspecto original enriquecido con la pátina que el tiempo ha depositado en él. Hemos eliminado y controlado todos aquellos agentes externos e internos que amenazaban con destruirlo: suciedad, insectos xilófagos, grietas, fisuras, descolgamientos, faltantes volumétricos, repintes sin valor histórico ni artístico, cables eléctricos, etc.
La restauración del retablo de la Iglesia de Bardaos en el presente siglo XXI, nos ha traído aires nuevos que nos acercan al siglo XVIII y que nos permiten viajar al futuro acompañando a las generaciones venideras.
Finalizando los trabajos de restauración
El apoyo al arte y a la cultura no nos hacen inmortales, pero nos hacen pervivir en todos los bienes culturales conservados. Muestra de ello es el Retablo de Bardaos, testigo fehaciente de las vidas de todos los parroquianos desde el siglo XVIII.

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